(Tomado del blog de Francisco Gilo).
Los pies están dotados de cientos de terminaciones nerviosas que permiten sentir placer o dolor y que transmiten al cerebro señales de alerta ante cualquier situación o elemento que pueda ocasionar daños a la salud y a la vida.
Estas terminaciones nerviosas también transmiten las órdenes para los movimientos del pie y se localizan en cada parte, en y entre cada hueso, articulación y músculo.
Las pequeñas articulaciones situadas en la raíz de los dedos de los pies pueden ser sobre solicitadas con el paso de los años; pero también se lesionan de forma aguda, por ejemplo incrementando las sesiones de algunos deportes o de la utilización de un mal calzado.