Los médicos ortopedistas han dictaminado, que es recomendable :
• Caminar sobre las puntas, fortifica los músculos de las piernas, pies y arcos
• Caminar descalzo o con medias es beneficioso porque da mayor seguridad y equilibrio, el pie crece normalmente y desarrolla musculatura, fuerza y fortalece la acción de agarre de los dedos para tener mayor seguridad y equilibrio
• Usar zapatos con materiales suaves para garantizar su flexibilidad, con suelas antideslizantes, puntas redondeadas, que se sujeten bien al tobillo, que no sean ajustados y evita la “herencia” de zapatos porque estarán deformados de acuerdo a las características del bebé que lo usó anteriormente.
• Cambiar de zapatos frecuentemente, más o menos del primer al segundo año se incrementará una talla cada 3 meses; de los dos a tres años cada 6 meses; de los tres a cuatro años cada 9 meses y a partir del cuarto año una talla anual
• Recuerda que cuando comience a caminar, el mundo del bebé se ampliará, tendrá acceso a lugares por su cuenta, por lo que no debes dejarlo sin supervisión para evitarle accidentes
• Revisa los pies del bebé constantemente, si presentan alguna deformación, irritaciones en la piel, uñas descoloridas acude a donde tu Médico Pediatra u Ortopédico
• Dormir boca abajo, impone tensión en los pies y piernas
• Evitar sentarse en “W”, las piernas hacia fuera, rodillas hacia adentro y pies hacia adentro
• Aunque el niño ya camine de forma normal, es necesario realizar revisiones hasta la adolescencia