Primero, abrir bien el calzado. Hay que abrir el sistema de sujeción del zapato, separar todo el velcro o desabrochar bien los cordones o la hebilla y colocar adentro del zapato el pie del bebé o niño.
Una vez está el pie adentro, colocar el talón en el fondo de la talonera.
Y por último, comprobar que entre la puntera útil del zapato y el dedo más largo debe caber el grosor de un dedo.